Donde habita el olvido

Y la vida siguió como siguen las cosas que no tienen mucho sentido. Joaquín Sabina

El olvido en fútbol es un tema recurrente. Tanto como en el amor. Es un poco pretencioso comparar dos fenómenos tan diferentes, y más si avanzamos que no vamos a hablar de Romeos ni Julietas, sino de Luises García y Rafas Benítez. Las pasiones que éstos despiertan, de todas formas, son capaces de mover al mundo, o a una ciudad si queréis. Sigue leyendo

L’altre procés

El passat dijous 20 d’octubre es va produir una de les notícies més importants al País Basc des de la mort de Franco: ETA va anunciar l’atur definitiu de la seua activitat armada. És el punt d’inflexió en el procés de pau que viu el País Basc. No solament és un alliberament per a molta gent, sinó també ho és per a la pròpia política, per als qui albiren un horitzó sense cap tipus de límit.

Aquell mateix dia, a aquella mateixa hora de la vesprada, s’escrivia un altre capítol de l’altre procés que experimenta el País Basc en el partit que jugava a San Mamés l’Athletic contra el Salzburg. El projecte de Marcelo Bielsa (Rosario, 1955) per a l’Athletic de Bilbao ha aixecat una certa expectació en el món del futbol. El Loco és ja per sí mateix un actor a seguir per la seua trajectòria, però si li sumem la història i filosofia de l’Athletic Club de Bilbao, el que es viu aquesta temporada a San Mamés esdevé un tema recurrent de debat.

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El Valencia y la literatura

Como en los días de vino y rosas, en los que el público gozaba de media hora viendo a un Jack Lemmon dentro de una fiesta perenne, empalmando las borracheras, sin saber en la cruel espiral de autodestrucción en la que se adentraban sus protagonistas, presos de un alcoholismo salvaje. Como en una locura de Aronofsky, en la que los personajes luchan con todas sus fuerzas por huir del abismo y con cada decisión no hacen sino correr más rápido hacia él. El final de la paranoia siempre nos muestra a individuos exhaustos, desorientados, sin tener ni puta idea de cómo han acabado en ese callejón sin salida.

Algo así -y perdónenme la dosis de tremendismo- le sucedió al Valencia CF en Leverkusen. La fotografía del encuentro en Alemania funciona como radiografía de un equipo que invita a la literatura, mucho más incluso de lo que lo hacía aquel Valencia campeón de todo de hace apenas unos años. Sigue leyendo

Polanyi y el negocio de la pelota

Los asesores económicos de pedigrí, con buena reputación en los gabinetes de gobierno, buscan la salida de la crisis económica en recetas cada vez más neoliberales, y deben sentir urticaria cuando repasan las teorías de John Maynard Keynes. Hace cincuenta años, tras la Segunda Guerra Mundial y con un escenario postapocalíptico, los gobiernos europeors echaron mano de las teorías keynesianas para salir del abismo. Simplificando, se trataba de que el Estado se colocara como motor de la economía, endeudándose creando, por ejemplo, infraestructuras incluso por encima de las necesidades. El objetivo era estimular el empleo desde dentro, para recuperar el dinamismo económico.

A día de hoy, el keynesianismo es repudiado por los gurús económicos. Hoy nuestra condena y salvación es ese oscuro demiurgo que es el mercado. Todo empieza y acaba en él. Y si Keynes fue enterrado, hablar de un tal Karl Polanyi es considerado una auténtica imbecilidad. Polanyi fue un pensador que vivió el convulso final del XIX y principio del XX. Justo en la época en que se imponía como teoría la mano invisible de Smith, por cierto. Polanyi expone que las dos guerras mundiales vienen provocadas por los terribles efectos del sistema capitalista de mercado, el cual solo es posible en una sociedad de mercado; esto es, una sociedad basada exclusivamente en valores mercantalistas. Ya saben, el carnicero no vende carne para saciar el hambre del cliente, sino porque espera una recompensa.

Así el capitalismo se quitará de enmedio todas las estructuras que resulten poco productivas. Por ejemplo, las del feudalismo, por una razón sencilla: es mucho más productivo el asalariado que el súbdito-esclavo. Y así sucesivamente, el mercado se despojará de trabas para culminar su proyecto de mercado global en una sociedad regida por él. El mercado es principio y fin, ¿les suena?

Comprender a Polanyi ayuda a comprender la deriva de nuestro fútbol: los conflictos con la radio, la abusivos derechos de televisión, la anodina competición y esas cosas. El deporte de la pelota es simplemente un apéndice más de esta sociedad de mercado, si bien también es uno de sus máximos exponentes.

Si alguien se pregunta por qué la LFP obliga a las radios a pagar un canon o por qué, por ejemplo, Mestalla aparecía medio vacío en un partido de Champions contra el Chelsea, que recuerde a Polanyi. Sigue leyendo

Y Juanlu resucitó….

Juanlu, en una de sus pocas participaciones con el Real Betis.

-Cierra la puerta y siéntate.

Detrás de aquella destartalada mesa siempre llena de papeles, colocada al azar en uno de los despachos de la ciudad deportiva del Real Betis, Juanlu se tropezó con los ojos de su primer verdugo. Escondida tras aquellas gafas, demasiado alejadas de la moda del momento, la mirada de Javier Irureta, “Jabo”, era lo suficientemente sincera como para prevenir al malagueño de que no iba a escuchar nada agradable.

-Mira Juanlu, estamos a punto de firmar a Odonkor, y vas a ser el tercer interior zurdo de la plantilla.

– No se preocupe “míster” porque lo tengo medio apalabrado. Me voy a Pamplona, a jugar la Champions.

– Tú sabrás lo que haces… Sigue leyendo

De pasiones y príncipes

– El tipo puede cambiar de todo: de cara, de casa, de familia, de novia, de religión, de Dios. Pero hay una cosa que no puede cambiar, Benjamín. No puede cambiar de pasión.

El secreto de sus ojos (2009)

En 1902, Argentina era ya un país de peloteros. Aún estaban por nacer los Maradona, Kempes, Batistuta o Messi, pero el deporte que habían traído los inmigrantes ingleses ya despertaba pasiones en todo el país. Pasiones encendidas: no pueden ser de otra manera las de los argentinos, capaces de provocar la división de un club, el Football Club Barracas del Sud, por divergencias en la elección del color de la camiseta. El presidente quería que fueran franjas amarillas y negras las que lucieran en la zamarra, mientras que el grueso de los socios optaba por el rojo. La reunión fue tensa, no hubo acuerdo, y de un portazo acalorado nació el Colorados Unidos. Sigue leyendo

La xilena de Fernandes

El temps de prolongació estava a punt de complir-se i el València botava un últim còrner, a la desesperada, per tal d’empatar el partit al Bernabéu. La defensa del Madrid aconsegueix rebutjar el baló cap a la frontal de l’àrea, i li cau a Manuel Fernandes, que havia sigut titular i estava jugant bé. Unai Emery no el solia posar i el portuguès, contra un dels grans de la lliga, estava quallant possiblement un dels seus millors partits com a valencianista. Tenaç en la contenció i efectiu a l’hora de distribuir, Fernandes havia liderat el seu equip aquella nit, i era una nit que no volia deixar escapar. El baló s’allunyava botant de l’àrea i estava d’esquenes a la porteria. Tenia companys oberts a banda per tractar de posar una última -ara sí – centrada. Però enlloc d’això, Fernandes se les enginya per rematar de xilena. Els espectadors del bar valencià on posen el partit s’alcen de la seua cadira veient la prometedora trajectòria de l’esfèric que, finalment, s’acaba estavellant a la tanca publicitària, mig metre a l’esquerra de la porta on aguardava Iker Casillas, i justament quan l’arbitre pita el final del partit. Una victòria madridista que el col·loca segon en la taula de la lliga a expenses del València quan s’acosta l’equador de la competició, lluny però del Barça, el líder. Sigue leyendo

Aquella explosión blaugrana

Recuerdo bien aquella jornada. Fue un día particularmente caluroso de principios de otoño. En la tele solo se hablaba de elecciones y de la crisis: el paro era el pan de cada día y eso que llamaban los mercados solo frenaba su caída al abismo durante los balsámicos fines de semana. En la ciudad, la gente aprovechaba el veranillo de San Martín para acercarse a la playa, disfrutar del sol y de la brisa del Mediterráneo; pequeños placeres sin IVA que suponían un paréntesis en la amarga rutina de lunes al sol y martes en el sofá en la que se hallaba gran parte de la población.

A eso de las seis de esa tarde del domingo se produjo un hecho que quizás solo los aficionados y algunos memoriosos cronistas deportivos recuerden: el Levante UD alcanzó el liderato de la primera división. El equipo más pobre del campeonato, lastrado por un pasado de penurias económicas y con leyenda de club desgraciado, ganaba al Betis de Sevilla y, en la jornada siete, se ponía al frente de la competición. Juanlu, un kamikaze bajito y zurdo, marcaría en el minuto treinta y dos de encuentro el gol con el que alcanzaría el primer puesto un conjunto que seis semanas antes miraba al cielo, pidiendo un poquito de ayuda divina para obrar de nuevo el milagro de permanecer en primera.

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Bienvenidos a Via Filadelfia

Via Filadelfia es un rincón de fútbol. Y de literatura. Y de historias. Y de muchas otras cosas que se nos irán ocurriendo por el camino. Es un lugar para dar brillo a nuestra pasión por el balón, huyendo de tópicos amarillistas y fantoches mediáticos. Nuestro libro de cabecera es ‘Historias del calcio’ de Enric González y somos de ese tipo de especímenes susceptibles de acelerar su frecuencia cardíaca al ver una ‘compilation’ de Pablo César Aimar en Youtube.

El núcleo inicial de Via Filadelfia está formado por unos cuantos periodistas en fase beta. O ya no tanto.  De todas formas, confiamos en que otros se asomen a este cuaderno digital a contarnos sus historias. En todo caso, no nos marcamos una cifra de goles objetivo. Sudar la camiseta debería bastar para lo que nos proponemos: disfrutar hablando del calcio, de las rivalidades sudamericanas, de los genios malditos como Matt Le Tissier.

Y a todo esto, ¿qué pinta el nombre? Via Filadelfia era la calle donde se ubicaba el Campo Torino, antiguo feudo de “la otra” escuadra turinesa, la que no es la Juve. Al final, se le conocía comúnmente como ‘Stadio Filadelfia’, y fue allí donde “el Toro” ganó seis de las siete ligas que descansan en sus vitrinas. Es, por tanto, un homenaje nuestro a ese Gran Torino, paradigma de un fútbol que nos encanta. Seguro que nos da para más de un artículo.

Ya está. Ésta es nuestra calle del fútbol, donde en cada esquina hay una historia, y la pelota nunca deja de rodar. Si queréis, estáis invitados.